jueves, 7 de abril de 2011

Estábamos caminando despacio, sin esfuerzo ni apuro. Era una noche tranquila y el viento soplaba levemente.  Había luna llena, una hermosa luna, que al mirarla me generaba tantas sensaciones, la luz brillante y hermosa, que quizás sea lo único que veamos después de la muerte, esa luz llena de esperanza, como ver todos tus sueños y objetivos, acumulados en ella, atrapados. ¿No es hermosa? Pensé.
-          Mirá, hay luna llena- Le dije, intentando que sienta la misma sensación al verla.
Ella no se molestó en responder nada, pero peor, ni siquiera se molestó en mirarla. ¿Cómo no levantar la vista al cielo? Me pregunté. Y luego millones de cosas comenzaron a fluir en mi cabeza. ¿Es que ella no tenía sueños ni metas?, ¿Es que ella se había quedado sin esperanzas?. Qué absurdo, ¿Quién no tiene algún sueño por cumplir?, ¿Algún deseo?...¿Cómo no mirar la luna?...Quizás sea solo yo, la que sienta la luz de la luna quemar como si fuera la del sol, quizás sea sólo yo la que aún cree que sus sueños se pueden cumplir.

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